El eje del trabajo clínico es la comprensión del proceso evolutivo de la Conciencia.

Psicología Transpersonal


El espíritu podrá volar hasta el cielo, pero el alma,

ella tiene que ir a sus profundidades, al fondo de sí misma.

Rhoda Lerman

Como abordaje holístico (integral) del Ser centra su tarea en el estudio, investigación y trabajo con la Conciencia en sus distintos niveles de manifestación.

Así entonces crea un contexto para favorecer el ingreso a estados no ordinarios de conciencia (aquellos diferentes del habitual).

El proceso de trabajo compromete todos los niveles de la persona: físico, emocional, mental y espiritual.

Aprender a moverse hacia nuevos territorios es acceder a una mayor comprensión sobre la verdadera naturaleza de quienes somos.

La activación del proceso de auto-conocimiento origina la condición necesaria para la exploración de las regiones interiores todavía inexploradas.

Estas zonas temidas desde el mismo desconocimiento son portadoras de una potente energía que espera con prontitud ser liberada a favor del crecimiento y la evolución.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Dra. Frances Vaughan


Cuando dejamos de negar nuestras propias aflicciones y abrimos nuestros corazones al sufrimiento de los demás, podemos lamentarnos genuinamente por las pérdidas, los desengaños y el sufrimiento del mundo. En la profundidad de la aflicción es donde podemos descubrir que nuestro dolor personal refleja el sufrimiento de todas las criaturas.
De esta conciencia es desde donde nace la auténtica compasión.
Cierto día, poco después de haber hecho frente a un difícil divorcio, estaba sentada en silencio en un retiro meditativo cuando me sentí abrumada por el dolor. Sentía que mis lágrimas no eran sólo mías y parecía estar llorando por todas aquellas personas cuyos sueños se habían roto y que habían experimentado dolorosas pérdidas. Mis lágrimas, como todas las lágrimas, reflejaban el abandono de las defensas que me impedían sentir mi propia profundidad. Al rendirme y permitir que se desmoronasen las barreras que yo misma había erigido contra el océano de la compasión, me sentí aterrada y tuve miedo de ahogarme en ese océano. Pero, en la medida en que me sumergí cada vez más profundamente en esa situación, más allá del miedo, descubrí el mundo del alma y experimenté una profunda sensación de conexión con los demás, como si ellos formaran parte de mí. Desde entonces me he sentado con frecuencia con personas uqe están hundidas en las profundidades de su sufrimiento personal y no ha sido extraño que termináramos entrando en la dimensión de la paz interna y de la compasión por los demás.
Como dijo un rabino desconocido:"Sólo cuando nuestro corazón se rompe, Dios puede entrar en él."

El sufrimiento no es la única puerta de entrada al mundo del alma, pero es una puerta que todo el mundo debe atravesar en un momento u otro en la vida. Otros posibles caminos para acceder al mundo del alma son los sueños, la meditación, las diversas experiencia estéticas, la creatividad, el enamoramiento, el contacto con la muerte o cualquier otra experiencia transpersonal que sacuda nuestra complacencia y nuestra negación. Hoy en día considero a la insatisfacción con el mundo del ego como una especie de descontento divino, como una llamada del cielo que no nos deja descansar.

Gayatri Mantra. Deval Premal- Miten- con Manose



Cuando no sepas qué ocurre en un grupo, no claves más tu vista. Relájate y mira suavemente con tu ojo interior.

Cuando no entiendas qué dice una persona, no persigas cada una de sus palabras. Rinde tus esfuerzos. Silénciate interiormente y escucha con tu ser más profundo.

Cuando te asombre algo que veas o escuches, no luches por entender. Retírate un momento en ti mismo y cálmate. Cuando una persona está en calma, lo complejo se pone simple.

Saber qué ocurre, no empujar, abrirse  y estar atento. Mira sin clavar la vista. Escucha con más quietud que agudeza. Usa la intuición y la reflexión en lugar de descifrar.

Mientras más te liberes de tu empeño, y mientras más abierto y receptivo estés, con más facilidad sabrás qué está ocurriendo.

Además, quédate en el presente. El presente es más accesible que los recuerdos del pasado y que las fantasías del futuro.
Por lo tanto, pon tu atención en lo que ocurre aquí y ahora.

Saber que ocurre ... Tao Te Ching

La danza peregrina del alma



"Toda nuestra vida interior, como toda vida, es un devenir, una Evolución, y por este motivo, sólo con el tiempo y gradualmente, nos es posible profundizar todo el contenido de la Ciencia Espiritual."

Rudolf Steiner

jueves, 22 de diciembre de 2016

martes, 20 de diciembre de 2016


viernes, 16 de diciembre de 2016


martes, 6 de diciembre de 2016

La Exclusión


Existen palabras que llevan consigo una fuerte carga negativa, la exclusión es una de ellas. Desde la memoria ancestral viene acompañada de la aflicción y el dolor.

Se la asocia casi únicamente a acciones de descarte de parte de otros hacia nosotros extendido a toda situación externa que nos hace a un lado  reactivando viejas heridas de desmerecimiento  y descalificación.

Produce un impacto tal que un yo no tan entrenado puede sucumbir y desorganizarse generando reacciones inadecuadas para una conciencia que busca abrirse paso mediante este desafío.

Si logramos permanecer respirando y sostenernos cuando ocurre esta invitación de crecimiento, comenzaremos a percibir un sutil movimiento de la mirada ...

La exclusión nos tiene como únicos protagonistas toda vez que rechazo y recluyo aquellas partes que decido son peligrosas para la imagen que necesito mostrar hacia el exterior.

El rechazo por aquello que considero inapropiado por no corresponder
a lo esperado  por miradas ajenas.

 La desconsideración en desatender necesidades propias para dar únicamente
 espacio a la instalación de reclamos innecesarios de quienes exigen miradas consentidas.

Por ello recordemos ...

Cuando me alejo del compromiso de conocer y re-conocer mis valores y mis capacidades estoy rehuyendo de mi responsabilidad de ofrecer mi don al servicio de la humanidad.

Cuando niego y reniego de  mi camino de crecimiento me excluyo de toda participación en el peregrinaje compartido con todo ser viviente.

Toda vez que excluyo la Conciencia y me entrego a dormir en la comodidad del desconocimiento excluyo la presencia del alma y la Verdad del Ser.

Navegando los mares del psiquismo


 Se sueña para recordar, redescubrir, reconocer, reconectar.
Una vez más lo invisible revela su rostro a miradas conscientes que navegan sus propios sueños en la certeza de capturar alguna señal emitida por sus almas.
La Conciencia se vuelve faro y guía para los valientes exploradores de los mares del psiquismo. Su luz atrae  y dirige sus miradas hacia aquellos lugares que la reclaman.
Siempre hay algo que se ofrece al penetrar un pequeño espacio oscuro, y el regalo es siempre la luz. Parece una paradoja encontrar luz en la oscuridad.

Cuando la luz se posa sobre el oscuro rincón aún desconocido para el mismo aventurero, ese espacio se ilumina. Y toda vez que algo se revela esa revelación es más luz y más conocimiento para quien la recibe.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Redención


Redención

Tiempo de desafíos más conscientes. Nuevas oportunidades para redimir nuestra oscuridad y acompañarla amorosamente hacia la luz. Es momento de purificar nuestra psiquis de las impurezas de condicionamientos que limitan el despertar de la frescura creativa.

Es hora de rescatar el viejo arquetipo masculino experimentado por siglos de aprendizajes culturales que lo alejaron de su verdadera naturaleza.

Para la mujer puede resultar atemorizante recuperar lo masculino debido a una larga historia de maltrato que dejó heridas que aún hoy siguen sin sanar.

Clarissa Pínkola Estés define así el animus yendo más allá de la clásica definición: "Se lo puede considerar más bien una fuerza que ayuda a la mujer a exponer sus pensamientos y sentimientos interiores específicamente femeninos de una manera concreta en lugar de hacerlo según un esquema calcado de un desarrollo masculino estándar culturalmente impuesto en una cultura determinada.
Otra manera de interpretarlo podría consistir en imaginar que la Mujer Salvaje, el Yo del alma, es el artista y el animus es el brazo del artista".

En nosotras mujeres este rescate deviene en una nueva mirada compasiva y alentadora hacia nuestro animus.
Una crítica continua y exigente sobre la propia actuación en el mundo, un ataque reiterado a nuestra valía, el socavar permanente los propios talentos e impedir su manifestación, son producto de claras internalizaciones de procesos patriarcales que siguen actuando en el alma de la mujer como heridas que deben ser cicatrizadas bajo la lámpara de cálido aceite de una nueva conciencia.

Una verdadera acción es la de autosostén y cuidado de nuestras creencias, nuestras reales necesidades, nuestros más queridos sueños.Proteger la voz de la intuición por sobre las voces lógicamente legalizadas del pensamiento externo dominante. Custodiando permanentemente el anhelo de nuestra alma como la guía dorada que da sentido al viaje de reencuentro con nuestra intimidad.

Que nuestro animus se encargue de respaldar y exteriorizar a la dulce anima, cáliz de la intuición, la percepción, la sensibilidad, la receptividad, la ternura ...

Esta experiencia consciente nos regalará la sanación de nuestro entorno.
Se desvanecerán los falsos ideales masculinos representados por hombres que aún no han explorado su interioridad y siguen manifestándose desde falsas imágenes en desuso.

Un hombre muy alejado de su anima se convertirá en atacante y desvalorizador del proceso creativo de una mujer. La creación misma, que proviene del anima femenina, será un reflejo intolerable.
Por el contrario, el trabajo sobre el animus y su articulación con la parte femenina del alma (anima) proveerá a la psiquis de los elementos necesarios para sostener el proceso de desarrollo e individuación y crear vínculos acordes a una nueva realidad energética . Entonces se abrirán paso hombres sinceros que gozosamente están descubriéndose en la intimidad de su propia anima.


sábado, 3 de diciembre de 2016

Cinco formas de orar

El Creador. Carol S. Pearson

Cuando descubrimos o damos a luz a nuestro verdadero Self o Sí Mismo, también ingresa el Creador a nuestras vidas. En cuanto percibimos nuestra conexión con la fuente creativa del universo, también comenzamos a comprender la parte que nos toca en la creación.
James Hillmann ha llamado a la esencia de la psicología arquetípica "Hacedora de Almas". En la medida que creamos nuestras Almas individuales, también contribuimos a la creación del Alma del mundo. En consecuencia, en el proceso de crear nuestras vidas participamos de la creación del universo.


Empero es nuestra Alma y no nuestro Ego quien crea nuestra vida. Por ejemplo, nuestra Alma puede elegir experimentar enfermedad u otros tipos de pérdida o sufrimiento como una manera de iniciarse en una sabiduría más profunda para que podamos crecer. Estas elecciones son anatema para el Ego, cuya función es mantenernos sanos y en buen estado, en consecuencia el Ego se siente sacrificado cuando suceden estas cosas (tal como el Alma se siente sacrificada cuando el Ego establece que las prioridades son la seguridad y el nivel social).

La mayoría de los autores modernos enfatizan la forma en que nuestro medio nos moldea. Muchos líderes contemporáneos de la Nueva Era, sin embargo, afirman que en el nivel más profundo del Alma elegimos todo lo nos sucede y así nos convertimos en los autores de nuestro destino, aún de los aspectos más trágicos y difíciles que contenga.
Shirley Luthman y Hugh Prater dicen que cada uno de nosotros tiene el potencial para crear su propia vida, incluyendo la salud física, "haciendo consciente lo inconsciente" o, en otros términos, desarrollando una sociedad entre el Ego y el Alma para que funcionen de acuerdo y no se contradigan.

Cuanto más en contacto logramos estar con nuestra Alma y consecuentemente con el oreden natural del cosmos, tanto más en contacto podemos estar con esta parte creativa y transformativa en nosotros.

viernes, 2 de diciembre de 2016


jueves, 1 de diciembre de 2016

Neale D. Walsch



G. I.Gurdjieff


"El hombre debe de ser el amo de sí mismo. Si el hombre no consigue ser el amo de sí mismo, no tiene nada y nunca podrá tener nada.
El despertar solamente es posible para quienes lo buscan y lo desean, para quienes están dispuestos a luchar consigo mismos, y a trabajar sobre sí mismos durante mucho tiempo, y muy persistentemente, a fin de conseguir ese despertar."