Lic. Annamaria Saracco - Miembro fundador de A.T.R.A. (Asociación Transpersonal de la República Argentina)
El espíritu podrá volar hasta el cielo, pero el alma,
ella tiene que ir a sus profundidades, al fondo de sí misma.
Rhoda Lerman
Como abordaje holístico (integral) del Ser centra su tarea en el estudio, investigación y trabajo con la Conciencia en sus distintos niveles de manifestación.
Así entonces crea un contexto para favorecer el ingreso a estados no ordinarios de conciencia (aquellos diferentes del habitual).
El proceso de trabajo compromete todos los niveles de la persona: físico, emocional, mental y espiritual.
Aprender a moverse hacia nuevos territorios es acceder a una mayor comprensión sobre la verdadera naturaleza de quienes somos.
La activación del proceso de auto-conocimiento origina la condición necesaria para la exploración de las regiones interiores todavía inexploradas.
Estas zonas temidas desde el mismo desconocimiento son portadoras de una potente energía que espera con prontitud ser liberada a favor del crecimiento y la evolución.
jueves, 22 de marzo de 2018
Hernán Huarache Mamani
Una mujer verdadera camina hacia el futuro con amor, con dedicación y aceptación.
Tiene una mirada serena y habla con dulzura y respeto; hay ternura en su corazón.
Su energía está constituída de vibraciones más sutiles que la elevan a un nivel espiritual.
Por ello hoy decimos que: " La mujer abre al hombre la puerta de la eternidad; la verdadera mujer es una diosa de la semilla, hija de la Pachamama, de la Gran Madre Cósmica, fuente de vida eterna".
Y es por ésto que ella es el camino hacia la eternidad, el camino que permite de fundirse con el infinito para aprender a comprender y a realizarse en la vida".
miércoles, 21 de marzo de 2018
Thomas Moore
Esta es la meta de la senda del alma, sentir la existencia; no superar las pugnas ni las angustias de la vida, sino conocer la vida de primera mano, existir plenamente en el contexto.
Se describe a veces la práctica espiritual como caminar siguiendo las huellas de otro: Jesús es el camino, la verdad y la vida; la vida del bodhisattva es el modelo del camino. Pero en la odisea del alma, o en su laberinto, lo que se siente es que ese es un camino que jamás nadie ha recorrido.
Es frecuente que los pacientes en terapia pregunten: "Conoce a alguien que también haya tenido esta experiencia?". Sería un alivio saber que los callejones sin salida de este sendero del alma les son familiares a otros.
"Cree usted que voy por buen camino?", preguntará otro paciente.
Pero lo único que hemos de hacer es estar donde estamos en ese momento, a veces mirando en torno nuestro a plena luz de la conciencia, otras veces cómodamente instalados en las profundas sombras del misterio y de lo ignoto.
Ulises sabe que quiere llegar a casa, y sin embargo se pasa años en el lecho de Circe, cultivando su alma, en la isla circular donde todos los caminos giran en redondo.
Probablemente no sea del todo correcto hablar de la senda del alma. Es más bien un vagabundeo serpenteante.
La senda del alma está tan marcada por tendencias neuróticas como por grandes ideales, por la ignorancia como por el conocimiento, y por la vida cotidiana encarnada como por los planos más elevados de la conciencia.
El alma crece y se vuelve más profunda gracias a la vivencia de las complicacioines y los abismos.
Para el alma, este es el "sendero negativo" de los místicos, una apertura hacia la divinidad que sólo se hace posible si se renuncia a ir en pos de la perfección.
Otra descripción de la senda del alma se puede hallar en el concepto junguiano de individuación.
He oído a personas familiarizadas con los escritos de Jung que se preguntaban las unas a las otras:"Estás individuada?", como si la individuación fuera algún pináculo del logro terapéutico.
Pero la individuación no es una meta ni un destino, es un proceso.
Como esencia de la individuación, yo insistiría en el sentimiento de ser un individuo único que está activamente comprometido en el trabajo del alma.
Todos mis dones, carencias y esfuerzos se funden y se coagulan, por decirlo en lenguaje alquímico, en este individuo singular que soy.
Nicolás de Cusa escribió a un hombre que se llamaba Giuliano "Todas las cosas se Giulianizan
en ti ".
El individuo que trabaja seriamente en el proceso de hacer su alma se va convirtiendo en un microcosmos, "un mundo humano".
Cuando damos cabida en nosotros a las grandes posibilidades de la vida y las abrazamos, es cuando somos más individuales.
Esta es la paradoja que de tantas maneras describió el Cusano.
En el transcurso de una vida, ya sea ésta larga o corta, la humanidad cósmica y el ideal espiritual se revelan en la humana carne, en diversos grados de imperfección.
La Divinidad, el cuerpo de Cristo, la naturaleza de Buda, se encarna en nosotros, en toda nuestra complejidad y toda nuestra locura.
Cuando lo divino resplandece a través de la vida ordinaria, bien puede aparecer como locura, y nosotros como los bufones de Dios.
La mejor definición de la individuación que conozco es un inspirado párrafo de James Hillman, en su libro Myth of Analysis:
lunes, 19 de marzo de 2018
RAM DASS ... Sobre el camino espiritual
Una de las mayores trampas que tenemos en Occidente es nuestra inteligencia, porque queremos saber que sabemos.
La libertad nos permite ser sabios, pero no se puede conocer la sabiduría, se debe ser la sabiduría. El intelecto es un maravilloso servidor, pero es un dueño terrible. Es la herramienta de poder de nuestra separatividad. El corazón intuitivo y compasivo es la puerta de nuestra unidad.
El camino espiritual lo más que puede ofrecernos es una oportunidad de volver a la innata cualidad compasiva de nuestro corazón y a nuestra sabiduría intuitiva. El equilibrio se produce cuando utilizamos nuestro intelecto como un servidor, pero no cuando nos vemos enredados o atrapados en nuestra mente pensante.
El camino espiritual es una oportunidad y un don para nosotros. Cada uno de nosotros debe ser auténtico consigo mismo para encontrar su propio y único camino. Cada cual ha de permanecer fiel a sí mismo.
Tenemos la suerte de convertirnos en la verdad que hemos estado anhelando. Una de las actitudes más relevantes de Gandhi era:"Mi vida es mi mensaje".
El rabino decía:"Yo iba a ver al Sadic, el místico rabino del otro pueblo, no para estudiar la Torá con él, sino para ver cómo ataba sus zapatos". San Francisco dice:"No vale la pena caminar para predicar, a menos que nuestra predicación sea nuestro caminar".
Tenemos que integrar nuestra espiritualidad en nuestra vida cotidiana, aportándole ecuanimidad, alegría y el asombro de lo sagrado. Tenemos que tomar con nosotros la capacidad de mirar el sufrimiento con el ojo y abrazarlo dentro de nosotros sin que nuestra mirada lo advierta.
Cuando yo trabajo con enfermos de sida y estoy sosteniendo a alguien, mi corazón se rompe porque quiero a esa persona y ésta sufre mucho. Sin embargo, al mismo tiempo están dentro de mí la ecuanimidad y la alegría. Es casi demasiada paradoja para poderla contener dentro de mí. Pero toda la ayuda real consiste en esto. Si uno se limita a ser atrapado por el sufrimiento, lo único que hace es agrandar el agujero de la persona que sufre.
Trabajamos espiritualmente en nosotros mismos como una ofrenda a nuestros semejantes. Porque hasta que hayamos cultivado las cualidades de paz, amor, alegría, presencia, honradez y verdad, todos nuestros actos están teñidos por nuestros apegos.
No puede uno esperar a estar iluminado para actuar, así que utilizamos nuestros actos como instrumento de trabajo sobre nosotros mismos.
Mi vida entera es mi camino, y esto es así para cada experiencia que tengo.
miércoles, 14 de marzo de 2018
Marion Woodman
domingo, 11 de marzo de 2018
martes, 9 de enero de 2018
jueves, 4 de enero de 2018
miércoles, 3 de enero de 2018
domingo, 17 de diciembre de 2017
Psicología Transpersonal: Visita el blog "Me Comprometo a Ser Mujer"
sábado, 16 de diciembre de 2017
viernes, 15 de diciembre de 2017
jueves, 14 de diciembre de 2017
miércoles, 13 de diciembre de 2017
Retorno a la sagrada feminidad
Dalai Lama
«en el principio no era el verbo,
era el útero de donde surge la vida»
La capacidad de contacto con las dimensiones invisibles es un aspecto de la energía femenina.
La vastedad del océano del Inconsciente llama de infinitas maneras a descender a lo secreto y misterioso del propio mundo desconocido.
La mujer tendrá que aprender a descender a su mundo interno. Una decisión comprometida será su aliada para penetrar en los dominios más profundos de su psiquismo.
Hay muchos tramos del camino donde la vida nos expone a una abrupta vastedad.
El pasaje resulta una iniciación ya que la densidad que nos envuelve en el mundo cotidiano tiene que ir aligerándose hacia un estado de mayor liviandad.
El regreso al útero de la Gran Madre tiene la morada en profundidades que requieren una elongación progresiva y un grado de extensión que nos permita descubrir la vía del retorno.
Resulta un viaje difícil simbolizado por el abrazo del fuego purificador; necesario para disolver las oscuras sombras de los estereotipos convencionales.
El encuentro con los depredadores del psiquismo
El camino de una supervivencia engañosa la deja en manos del depredador, siendo la seducción y el engaño sus vías de acceso.
Si la mujer no se ha iniciado aún en su propio reconocimiento se alejará de su propósito almico.
El sacrificio simbólico consciente activa los aspectos heroicos que impulsan el caminar.
Es ser llevada a las profundidades para luego emerger a un nuevo estado de alerta conciencia y cuidado para intimar en el mundo.
Su reverencia a lo cíclico y a los procesos del orden natural, devino en la valoración de la vida y los valores femeninos.
Ciertas comunidades que aún hoy se perpetúan en respetuosos rituales iniciáticos, contrastan con la violenta respuesta cultural imperante en nuestra sociedad.
aunque conservados en lo profundo de la psiquis, rescatará el valor sagrado de los vínculos de hermandad entre las mujeres.
Una re-unión donde la jerarquía representaba la sabiduría, donde el reconocimiento de la diversidad estaba sostenido en la hermandad y el bien común fue el modo vincular que caracterizó a las antiguas civilizaciones guiadas por el espíritu femenino.
Sólo cuando las madres sean fuertes de espíritu, de mente y de cuerpo, habrá posibilidad de que los niños y niñas sean queridos y estén alimentados y a salvo.
Sería posible entonces que, al cabo de varias generaciones, las relaciones entre hombres y mujeres experimentaran un cambio evolutivo en beneficio de todos.”
El aporte de los aspectos lógicos y racionales del psiquismo, cuando se degradaron, renunciaron y combatieron la sacralidad del femenino.
A lo largo del camino en la historia de la humanidad, el auge patriarcal afectó al femenino en su dimensión más profunda.
Aquél que le devuelve la viva representación de la Diosa Madre, la esencia sagrada, o el reflejo de una imagen construida por la cultura que sepultó su femenino divino?
Es una vía de sanación al re-evocar la ancestral conexión de los atributos femeninos con el espíritu de la divinidad.
Las culturas patriarcales provocaron esta desconexión y hoy es imprescindible su restablecimiento y curación.
Fluye como el agua y te descubrirás más sabia y amorosa.





